ALIMENTACION SANA

Aporte calórico

Cada uno de los alimentos que tomamos nos aporta energía en forma de calorías, pero no todos los alimentos nos aportan la misma cantidad de calorías por gramo, la cantidad de energía conseguida por un gramo de hidratos de carbono y proteínas es de 4 calorías, en el caso de las grasas, cada gramo de grasas nos aporta más del doble de aporte calórico, pues nos aportan 9 calorías por gramo.

Equilibrio en la dieta

Las dietas deben de ser personalizadas en función del ejercicio físico y de nuestra constitución, pero a grandes rasgos siempre se ha dicho que la proporción ha de ser de un 55% de hidratos, de un 30% de grasas y de un 15% de proteínas, para seguir una dieta saludable.

Puntualizar, que en el caso de practicar deporte de forma intensa, el aumento de los hidratos de carbono llega hasta un 65%.

Baja en hidratos de carbono

Como su propio nombre indica esta dieta para perder peso, está basada en un consumo muy bajo de hidratos de carbono, y estos deben ser consumidos preferentemente por la mañana y el mediodía, a partir de la comida, no se consumen hidratos, es decir, en caso de que se meriende, o en la cena no se toman hidratos, se puede consumir fruta, verdura y proteínas.

Está basada en que los hidratos de carbono, dada su fácil absorción tienen tendencia a ser acumulador por la noche, pues durante su transcurso nuestro metabolismo basal baja, debido a la falta de actividad y se consumen menos calorías.

Hiperproteica

Esta dieta es muy rica en proteínas, una de sus finalidades es bajar de peso, en sus momentos gracias al método Dunkan fue muy popular si bien hoy en día no es tan popular.

La alimentación de esta dieta se basa en el consumo de diversos tipos de carnes y pescados como son: pollo, pavo, ternera, cerdo, salmón,  atún, huevos y productos lácteos.

A veces es empleada por culturistas en temporada de competición, pues permite perder peso, de forma rápida.

En esta dieta se reduce casi completamente el consumo de los hidratos de carbono y las grasas, la idea es reducir la grasa corporal, sin que la masa muscular se vea afectada, de este modo se permite al organismo reducir rápidamente de peso, de una forma sencilla y rápida, pero puede dar problemas como ocurre en muchas situaciones, los riesgos de esta dieta, son  los efectos secundarios como: dolor de cabeza, deshidratación, déficit de micronutrientes como vitaminas y minerales, aumento del olor corporal y falta de energía proveniente de la falta de Carbohidratos.

Efecto rebote

El método de funcionamiento está basado en que al limitar la ingesta de carbohidratos, que son los que aportan la energía, se fuerza al organismo a obtener la energía a través de quemar las grasas acumuladas.

Pero debido a que el organismo se ve forzado a cambiar la forma de metabolizar los nutrientes, para conseguir energía, y esto se consigue en un periodo e tiempo corto, a veces se produce el efecto rebote, porque cuando la persona vuelve a la rutina normal, el cuerpo vuelve a subir de peso.

Combinada

Esta dieta es una combinación, una mezcla de la baja en hidratos de carbono e hiperproteica, en ella se consumen pocos hidratos de carbono, y se aumenta la cantidad de proteínas, pero no de grasas

En una dieta baja en hidratos de carbono, no tienen por qué consumirse especialmente grandes cantidades de grasas o proteínas (como ocurre en la dieta hiperproteica), porque se puede bajar el consumo de hidratos tomando alimentos bajos en ellos como pueden ser muchas verduras y frutas, la finalidad es bajar el consumo de calorías reduciendo el aporte calórico, bajando la ingesta alimentaria.

Dieta orgánica

Esta dieta está basada principalmente en que en ella no se consumen productos procesados que muchas veces suelen llevar grandes cantidades de azúcar, sal, y grasas saturadas.

Se busca que el proceso de cultivo de estos alimentos haya sido sin productos químicos, pesticidas, fertilizantes, hormonas y transgénicos, buscando optimizar al máximo la salud a través del consumo de productos libres de sustancias toxicas.

Baja en grasas

Baja en calorías obtenidas a través de productos grasas, se ingieren proteínas e hidratos de carbono mayormente, dejando casi de lado las grasas.

Dieta Zonal

Comúnmente llamada dieta de la Zona, es una dieta muy sencilla, dado que se basa en la combinación de Carbohidratos, proteínas y grasas en la proporción de que el 40% de la ingesta sean hidratos, y tanto grasa como proteínas un 30 y 30%.

Se recomiendan 5 ingestas diarias, en las cuales se consumen los anteriormente citados alimentos, manteniendo sus porcentajes, las grasas deben ser saludables, y los carbohidratos de absorción lenta, para tener mayor sensación de saciedad, si bien hay otra opción que contempla hidratos de carbono de absorción rápida para mayor desempeño de actividades energéticas, en ambos casos el pico de glucemia varía, en función de la absorción de estos.

Dieta mediterránea

La dieta mediterránea es una de las dietas más conocidas puesto que es muy saludable, especialmente para la salud de nuestro corazón. Se conoce como dieta mediterránea, porque tiene su origen en los hábitos nutricionales del sur de Europa, que incluye países como Grecia, España o Italia.

Es una dieta equilibrada que enfatiza el consumo variado de alimentos, con frutas, hortalizas, cereales, pescado, carne. Uno de los elementos importantes es el aceite de oliva, una gran fuente de grasas insaturadas. No se debe consumir gran cantidad de comida, y es preferible ingerir productos de temporada. Esta dieta sugiere cocinar a la plancha, hervido o consumir los alimentos crudos y frescos.

Dieta sanguínea

La dieta llamada Dieta del grupo sanguíneo intenta hacer un régimen específico para cada persona en función de su grupo sanguíneo bien sea A, B, AB, o 0, esta dieta establece que a cada grupo sanguíneo le corresponde un tipo de alimentación determinada.

La finalidad de esta dieta es conseguir una mejora de la salud consiguiendo una reducción de las enfermedades de tipo crónico, como pueden ser las cardiovasculares.

Dieta vegana

El veganismo, más bien es una filosofía o un estilo de vida, en el que la persona no come nada que provenga de los animales, incluyendo huevos y lácteos. Los veganos, generalmente, no adoptan el veganismo por razones de salud, sino también por razones ambientales y éticas.

A pesar de que la dieta vegana ha recibido críticas, distintos estudios han confirmado que resulta ser una dieta saludable. Sin embargo, es necesario que se incluya variedad en la dieta para beneficiarse el alto valor nutritivo, y es necesario ingerir una cantidad razonable en proteína vegetal y en hierro. Si quieres llevar a cabo este tipo de dieta, es recomendables que acudas a un profesional para informarte.

En este tipo de dieta se consumen frutas, verduras, legumbres, nueces y productos integrales.

El veganismo, que en ciertos sectores está muy de moda se basa en que en su dieta no se consumen productos animales, como carne, pescado, huevos, tampoco productos derivados de la leche como queso, yogures, o miel.

Los veganos rechazan el empleo de productos provenientes de animales como plumas, pieles, seda, o productos testados con animales, está basada en un respeto absoluto a la vida animal.

Dieta Ovolactovegetariana

Esta dieta tiene como diferencia con la vegetariana, que en ella se pueden incluir huevos y productos lácteos, como queso, yogur, mantequilla, es mucho más fácil de llevar a cabo que una dieta completamente basada en el consumo de frutas y verduras.

Dieta Frugívora

No hay que confundir dieta frugívora con vegetariana en el sentido puro, pues la dieta vegetariana admite la cocción de los alimentos, mientras que en la frugívora estos se consumen siempre en su estado natural, si previa cocción o calentamiento de ningún modo.

En ella se combinan frutas y frutos secos como almendras, piñones, nueces, aceitunas… se considera que el empleo de esta dieta de forma estricta, sin ninguna concesión puede llegar a ser perjudicial para la salud.